Ideas para cerrar la terraza II

¡Hola de nuevo amig@s manitas!

Hace unos días os hablé sobre las cortinas de cristal, un nuevo sistema para cerrar terrazas y balcones que parece estar haciendo furor.

En aquella primera aproximación ya me gustaron, pero después de haber indagado un poquito más, preguntado en algunas empresas y viendo opiniones de gente que ya las tiene, creo que me decido finalmente por ellas.

¡Eso sí, me temo que me las tendrán que instalar! Pero vayamos paso a paso.

cortinas de vidrio Vitroglass

Los secretos del cristal templado

 

Lo primero que he descubierto ha sido el tipo de cristal que utilizan en estos cerramientos. Se trata de cristal templado. ¿Y eso qué significa? ¿Qué está “del tiempo”, como la fruta fuera de la nevera? ¡No!

El templado es un curioso proceso industrial que consiste en calentar el vidrio una vez fabricado. Elevan su temperatura justo hasta que empieza a fundirse la capa exterior, y entonces lo enfrían de golpe.

Esto hace que la estructura del cristal cambie: se vuelve más resistente y sobre todo más flexible, ideal para soportar golpes con solvencia. Además se convierte en un pésimo conductor térmico, de ahí que los espacios cerrados con este cristal puedan climatizarse fácilmente.

Pero lo más interesante de este tipo de vidrios es que son “vidrios de seguridad”, es el material que se usa en coches o en edificación: ese que, cuando se rompe, se fragmenta en miles de fragmentos pequeñísimos y sin bordes.

Esto para mí ya es un argumento de peso. Ya sé que en principio no tiene que pasar nada con los cristales de un balcón, pero siempre me angustia la idea de que pueda romperse.

cerramientos de cristal para terraza

Instaladores especialistas

 

Ilusa de mí, pensaba que si la instalación de estas cortinas de cristal templado era tan sencilla que no necesitaba obra, podría hacerla yo misma comprando los cristales. Pero claro está, no es tan sencillo.

Y es que, aunque no necesitan obra, sí hace falta conocimiento y técnica específicos para poder instalarlos. Para empezar, los cristales se encargan de una medida específica dependiendo de la superficie a instalar. Porque no es lo mismo un balcón pequeño que uno mediano, o uno mediano con una columna, o una terraza con muchos ángulos, o sin techo de obra (en cuyo caso hay que instalar uno de cristal), o con perfiles curvos.

Por otro lado, la instalación de los rieles en el techo y en el suelo, donde se sujetan las cortinas, exige varias manos para colocar los cristales con seguridad.

Y para rematarlo, necesitas un experto para validar la garantía.

Según hemos sabido por Vitroglass S.L., la principal empresa fabricante de cortinas de cristal en España, los vidrios tienen una garantía de cinco años, pero sólo se aplican a aquellas instalaciones realizadas por distribuidores autorizados. Como es lógico, ya que si no no pueden asegurar que el vidrio que tú dices que se ha roto sólo, no se ha roto porque lo manipulaste a lo bruto.

Por eso los fabricantes cuentan con colaboradores como PremiumGlass, que es distribuidor oficial de Vitroglass y empresa de montaje en Barcelona, o como Viseka, VidrioCristal… hay al menos una por cada región de la península, así que los que estemos interesados no debemos encontrar mucho problema.

Los precios varían, pero no mucho, porque como distribuidores oficiales casi todos manejan precios de fábrica.

 

Listado de ventajas

Vale, o sea que instalando estas cortinas, lo que consigo es:

  • Terraza/balcón cerrado cuando lo necesito (frío, lluvia, viento, noche, días fuera).
  • Terraza/balcón abierto cuando me apetece (buen tiempo)
  • Vistas inalteradas, ya que no hay barras de aluminio por en medio estropeando el panorama.
  • Fachada inalterada, de nuevo, al ser sólo cristal. De hecho, queda la mar de elegante, yo creo que mejoran las fachadas.
  • Climatización barata: como no transmiten temperatura, enfriar o calentar el espacio cerrado es rápido y económico.
  • Silencio: otra cosa de la que me he enterado es que el cristal templado, cuando todo está cerrado, aísla del ruido externo en hasta unos 60dB.
  • Seguridad: sé que son cristales resistentes, y que incluso si los rompo al pegarles un cabezazo (que yo soy muy mía), sus fragmentos serán inofensivos.
  • Fácil mantenimiento: esto ya lo sabía, y quizá a muchos les parezca una tontería, pero es importante. Al abrirse todas las hojas hacia dentro, no tienes que asomarte. Ni se te quedan llenas de porquería esas zonas bajas del cristal exterior a donde no llegas ni asomándote por el balcón de forma suicida.

 

Por tanto, no podré instalármelas yo… pero vaya que sí me las instalaré. ¡A ver si os mando fotos en cuanto las tenga!