Empezar a valerme por mí misma: Cómo hacer una mesa de escritorio con caballetes y tablero

Ha llegado la hora de independizarse, de marcharse de casa, de empezar algo nuevo…una vida alejada del entorno familiar donde todo era más cómodo y más fácil.

Los padres siempre estaban para ayudar, y para que engañarnos los años de ventaja se notan, sobre todo en temas de economizar, y de saber llevar una casa.

Por eso, el primer día que me vi en el piso nuevo pensé, tierra trágame, me vuelvo para mi antiguo hogar a que me organicen todo y donde no necesite pensar.

Una vez que me acosté y que tuve tiempo de reflexionar me dije que para aprender a valerme por mi misma y poder sentirme realizada, debía preparar algo que solo yo pudiera hacer, que fuera una obra mía y en la que nadie más colaborase. Dormí y por la mañana había dejado atrás el sueño y los miedos, estaba dispuesta a crear mi propio espacio, mi propio hogar.

 

EMPEZAR TRAZANDO UN PLAN

Miré a mi alrededor y me di cuenta de que lo primero que necesitaba era mi rincón especial, que para mí es un simple escritorio donde sentarme con mi portátil a escribir largo y tendido todo lo que me viene a la cabeza. Lo fácil hubiera sido acudir a cualquier tienda de muebles y elegir en este caso el más barato (ya sabéis que es algo fundamental para los jóvenes), y el que más se acomodara a mis gustos.

Pero como estaba dejando atrás una etapa, estuve pensando que por qué no coger un tablero y unos caballetes para montar mi mesa de escritorio.

escritorio - trazar un plan

Busqué en internet donde podría encontrar estos dos elementos fundamentales, ya que era la primera vez que me ponía a construir y estaba un poco perdida.

 

¡HORA DE PONERSE MANOS A LA OBRA!

No fue difícil encontrar los caballetes que quería poner en mi nuevo espacio, pinché en las imágenes que aparecían en el buscador y me llevaron hasta Ikea, donde también venían los tableros que podía poner encima de los caballetes ¡qué maravilla, encima podía elegir hasta el color!

caballetes

Indagando por la web vi que los modelos variaban ya que había cajoneras para almacenar cosas, y podías combinar con patas y demás, pero elegí la opción del caballete ya que sentía que se ajustaba más a la idea principal. Escogí dos de color negro ya que es el que más se asemeja a la decoración que he elegido para mi nuevo espacio. A continuación me fui a la sección de tableros donde elegí uno en color madera (el más económico) y escogí un mantel de plástico para forrar mi mesa y que fuera más sencillo limpiarla.

A MONTAR SE HA DICHO

En unos pocos días los nuevos elementos para mi mesa estaban ya en casa, así que me

puse con ello y en un periquete tenía montado mi nuevo escritorio. Para fijar el mantel al tablero utilicé una grapadora. Un método muy sencillo, aunque reconozco que fue lo más difícil de todo el proceso.

¡No me lo podía creer! Casi había tardado más en decidir que quería hacer que en tenerlo montado…

mesa con caballetes

Así que hasta aquí llega mi primera experiencia montando un mueble, y ha sido muy grata ya que me siento feliz y realizada ¡estoy deseando ponerme con algo nuevo y contároslo!

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